Josef es originario de la capital austriaca, mientras que su esposa, Daniela, es de Chrudim. El camino que recorrieron los cónyuges en busca de la casa de sus sueños cerca de Viena también tiene un toque checo, ya que al final de ese viaje no solo encontraron un nuevo hogar, sino también una empresa familiar basada en productos checos.
La casa en el viñedo no fue el primer proyecto en el que los Nowak hicieron realidad sus sueños. Todo comenzó con la reforma del ático en el centro de Viena, donde pudieron disfrutar de todas las ventajas que ofrece esta hermosa gran ciudad. Vivían justo al lado del canal del Danubio, cerca de cafeterías, monumentos históricos, pero también de parques infantiles y colegios. A medida que los niños crecían, la pareja empezó a buscar una vivienda más alejada del centro de la ciudad.
Josef, constructor de profesión, trabajaba por aquel entonces en un gran proyecto de construcción de viviendas unifamiliares. Así se le presentó la oportunidad de comprar una de las casas adosadas más bonitas y permitir que la familia viviera en una casa con jardín. «Con el paso del tiempo, resultó que esta oportunidad de mejorar nuestra vivienda fue, al mismo tiempo, una inversión muy rentable. En diecisiete años, el precio de nuestra casa se ha más que duplicado», comenta satisfecho Joe.