Esto se aplica a la perfección al señor Martin y a su casa familiar, situada a las afueras de una ciudad rodeada de montañas en el norte de Bohemia.
Los tiempos posteriores a la revolución, en los que el jacuzzi era un símbolo de extravagancia, han quedado atrás hace mucho. Hoy en día, los clientes no solo se aseguran de adquirir un producto perfectamente funcional y con un diseño acertado, sino que también quieren integrarlo en su hogar para crear un conjunto elegante y armonioso en el que se sientan a gusto.
«Construimos la casa en varias fases y no la terminamos por completo hasta este año. De la antigua construcción prácticamente solo quedaron los muros perimetrales; se cambió absolutamente todo. Pero tampoco podía ser de otra manera, porque teníamos una idea muy clara de cómo debía ser nuestra vivienda», cuenta Martin.
Además, desde el principio, el propietario quería que la construcción se inspirara en la naturaleza. Así, en la nueva casa, el material predominante es la madera, aunque también encontramos piedra natural y grandes superficies acristaladas que garantizan una iluminación suficiente. Parte de los planes consistía también en diseñar un espacio para relajarse.
«Tengo una profesión exigente que requiere mucha concentración y, al mismo tiempo, practico deporte de forma activa; de hecho, puedo practicar esquí de fondo casi al lado de casa. Por eso, el descanso es una parte importante de mi vida», afirma el propietario.
«USSPA es como el Mercedes de los jacuzzis, y eso es algo que hemos podido comprobar. Conozco muchos jacuzzis de distintos centros de bienestar que, aunque burbujean agradablemente, no sirven de mucho para los masajes. Pero ese no es el caso del nuestro», comenta Martin con satisfacción.
Incorporó un jacuzzi circular en la terraza de madera, a la que se accede directamente desde la casa y que, al mismo tiempo, constituye una zona de transición entre la vivienda y el jardín. Y no una cualquiera. Y es que, entre otras cosas, a Martin le interesa la escalada; además, le gusta el orden y la armonía, por lo que decidió crear un jardín japonés alrededor de la casa.
«Me he dedicado a los deportes asiáticos, en los que no solo la destreza física, sino también la armonía del espíritu desempeñan un papel importante. Además, trabajo con gente, me comunico y explico cosas, por lo que en mi vida privada me gusta la tranquilidad y tener mi propio espacio ordenado», afirma Martin. Así, en el jardín no faltan los elementos típicos de una arquitectura inspirada en los principios zen. Encontramos puentecitos, piedras planas, grava apisonada o musgo. Y también majestuosos cantos rodados solitarios de granito, típicos de las montañas del norte de Bohemia.
Sin embargo, en todos los jardines zen predomina un elemento líquido: el agua. Esta desempeña un papel fundamental también en el jardín de Martin, presidido por un estanque natural construido a modo de biotopo. Cuenta con una función de autolimpieza y, durante todo el año, el agua se mantiene fresca y limpia sin necesidad de utilizar productos químicos. En una esquina del estanque hay plantas acuáticas, mientras que en la parte opuesta a la casa el propietario ha creado una zona de chapoteo poco profunda y una pequeña cascada por la que se desborda el agua que llega a través de un pequeño arroyo. El resto del biotopo tiene suficiente profundidad para nadar o refrescarse en invierno después de la sauna. De este modo, la función estética del estanque complementa a la perfección su uso práctico.
«Usamos el jacuzzi todo el año; a los niños también les encanta, y podemos sentarnos en él con una copa en la mano. El biotopo, por el contrario, es un espacio más íntimo», explica.
Este año, por primera vez tras largos años de exhaustiva reforma, Martin y su familia disfrutan de una casa con jardín completamente terminada. No pueden dejar de elogiar la combinación de la sauna finlandesa, el jacuzzi y los baños en su propio estanque. Además, la ubicación les viene de perlas.
«No está lejos de la ciudad, pero aquí tenemos un oasis de paz. Normalmente, la gente suele decir todo lo que cambiaría de su vivienda, pero nosotros no sentimos esa necesidad. Nos encanta tal y como está», afirma Martin mientras contempla su casa, construida con materiales naturales, y su jardín, que irradia armonía.